Nuestras horchateras vendedoras conforman un equipo de unas 60 mujeres que son además de nuestra cara visible en las calles de Valencia, el alma de "Món Orxata". Mujeres que con tesón, buen humor y mejor trabajo, están recuperando ese espíritu tan humano y caluroso de los mercados populares de toda la vida.
El Comercio Justo respeta los derechos fundamentales, garantizando salarios dignos a pequeños productores y ayudándoles a garantizar su futuro como agricultores, para lo que es fundamental defender l'Horta (la huerta) de la especulación urbanística y de la falta de relevo generacional en el campo.
Creemos firmemente que la mejor forma de defender la huerta es demostrar su viabilidad económica y transmitir a nuestros consumidores sus valores culturales, agrícolas, históricos y medioambientales. |